La escultura como lenguaje de vida: “Como artista, hago el libro de mi vida con cada obra”: Gonzalo Lebrija
Arte

La escultura como lenguaje de vida: “Como artista, hago el libro de mi vida con cada obra”: Gonzalo Lebrija

Con 20 años de ejercicio profesional dentro y fuera del país, el artista visual Gonzalo Lebrija (Ciudad de México, 1972) considera que todo quehacer artístico es como un gran libro, “es crear una historia personal a la que cada día, con cada proyecto, se le añaden hojas y capítulos, hasta que cada cual termina su propio volumen”.

Realizó estudios de Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), universidad Jesuita de Guadalajara. Ha participado en varios talleres de producción artística y cinematográfica. Es cofundador de la Oficina para Proyectos de Arte (OPA), en Guadalajara, Jalisco.

Lebrija es un artista conceptual, formado inicialmente con lenguajes cinematográficos, como la fotografía, el video y el cine, finalmente explorando con la escultura y la instalación. Sin embargo, su trabajo no se enfoca en una técnica en particular, lo mas importante es el lenguaje y las ideas.

Sus obras dialogan con el tiempo, la memoria, la velocidad, la distancia, la libertad, el espacio urbano, el juego estético, la fantasía y la metáfora. A través de imágenes, películas, vídeos y esculturas, Lebrija propone paisajes narrativos, mundos de aventura, imaginarios y lúdicos, siempre con una estética particular y original. Gonzalo Lebrija capta el instante a través del tiempo dentro de una geografía circundante. En Resisting the Present exhibe Big lamento, una escultura humana realizada en fibra de vidrio de un personaje reclinado al muro. Quizá esta obra evoque la importancia de las luchas existenciales, y sus metamorfosis eventuales, al no encontrar esperanza, en deriva homicida.

TRABAJO INCANSABLE

Durante una reciente entrevista, el artista mexicano recordó que él comenzó con muchas dificultades, en diversos sentidos, con una búsqueda incesante para abrir brecha y mostrar al mundo su trabajo y talento. “Busqué becas y espacios para exposición al tiempo que construía un camino sobre el que fui armando mi propia historia”, indicó al hablar del devenir de su actividad.

Lebrija informó que actualmente está dedicado a la preparación de la obra que va a presentar en una exposición que será inaugurada en septiembre próximo en la Michael Fuchs Galerie, en Berlín, Alemania, y al mismo tiempo trabaja una escultura de gran formato comisionada por una fundación cultural asentada en una isla localizada al sur de Francia.

Del último proyecto, dejó ver que actualmente esa monumental obra se está produciendo en París, pues por las dimensiones es difícil hacerla aquí y, más aún, llevarla hasta el mencionado islote. No dio más detalles porque esa fundación y él tienen firmado un contrato de confidencialidad hasta que la institución le permita informar algo.

SU HUELLA EN CASA

Además, Gonzalo Lebrija tiene un tercer proyecto en curso. “Estoy trabajando una escultura pública de gran formato que va a ser colocada en la glorieta de entrada del Parque Metropolitano de Zapopan, en Jalisco”, dijo.

Esa pieza, encargo del Ayuntamiento de Zapopan, se llama Cubo torcido, la cual será de gran formato. “Tendrá 18 metros de altura y es una pieza enorme y a la vez transparente y esbelta; mis esculturas tienen la capacidad de no obstruir la visibilidad con un gesto que rompe y transforma la idea del tiempo y espacio”.

Observar esa pieza, aseguró, resultará gratificante para el espectador, porque habla de lo positivo de romper el tiempo y el espacio para hacer una estructura que es alentadora al permitir el paso a nuevas ideas y propuestas, y, sobre todo, a unos mejores pensamientos. Según el ángulo desde el cual se observe, la obra presentará diferentes formas y figuras.

Asimismo, dejó ver su satisfacción como artista visual mexicano por haber sido elegido por una marca de whisky para intervenir una botella con la que se hará un homenaje a la mexicanidad. Al respecto, el también comunicador añadió que “escogí como motivo de ese encargo a Huitzilopochtli o “Colibrí Zurdo”, el dios de la guerra, advocación solar y patrono de los mexicas”.

El trabajo de este artista visual incluye fotografía, escultura, video e instalación y explora la fragilidad del tiempo suspendido a través de desplazamientos y no pocos registros de instrumentos de dominación.

Con un nihilismo humorístico, mira el paisaje y la futilidad de la vida, a veces centradas en las posibilidades vertiginosas de momentos congelados.

Ha expuesto colectivamente en el Museo de Arte Contemporáneo de Lyon, Francia; Museo Jumex, en esta ciudad; The House, en Londres; Goleb, de Amsterdam, Holanda; LACMA, de Los Angeles; Musée d’Art Moderne, de la Ville de Paris, y Museo de Arte Reina Sofía, en Madrid. Individualmente, en Francia, Inglaterra, Rusia y en este país.

Esa experiencia da a Lebrija voz para asegurar que en el concierto mundial, las artes visuales mexicanas son vistas con muy buenos ojos. “De los años noventa del siglo XX a la fecha viven un gran auge. Pertenezco a una generación internacionalmente muy activa, con mucha visibilidad. Fuera del país, se hacen constantes revisiones del arte mexicano”, sostuvo.

Su trabajo además reflexiona sobre las estructuras de poder, figuras de autoridad y jerarquías establecidas en México pero que son relevantes en otros contextos sociales. Entre sus exposiciones más recientes se encuentran “Eco, México”, en el Centro Reina Sofía, Madrid; “Business Class”, Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile, Santiago; “Spanish as a Global Language”, Instituto Cervantes, Nueva York; y “Desolado”, Museo Nacional de Arte de China, Beijing. Entre sus exposiciones anteriores destacan: “Tower Room”, IKON Gallery, Londres; “The Damage is Done”, i-20 Gallery, Nueva York y “La Nuite Étoilée”, Laurent Godin, París ( 2007); “R75/5” Toaster, Museo de Arte Carrillo Gil, México (2006) y “15753 Kms”, Galería Arena México Arte Contemporáneo, Guadalajara (2002).

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