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La imagen infantilizada para vender

Cuando llegan a la pubertad y se presentan los caracteres sexuales secundarios, las mujeres se enfrentan con la realidad de los estándares de belleza que se tienen actualmente: hay que comenzar a depilar el vello de piernas, axilas y pubis, ocultar las imperfecciones y buscar una piel lisa y sedosa, además de mantenerse delgadas y “femeninas”. Y es que mientras la vida transcurre, los hombres aceptan sus cambios físicos, abrazan las arrugas, el vello, las canas, el sobrepeso y las líneas de expresión, mientras que las mujeres son consideradas bellas entre más se parezcan a una adolescente y no a la mujer madura en la que se están convirtiendo.

En México las mujeres crecen escuchando cómo sus bisabuelos o abuelos “se robaron” a sus abuelas cuando eran unas niñas; han sido convencidas de que la relación entre una menor de edad y un hombre adulto es amor y, sobre todo, han sido acomplejadas por no ser niñas eternas.

Ciertamente la pornografía juega un papel importantísimo en esta situación porque, aparte de crear una visión errónea de lo que es el sexo, la mujer perfecta del porno no es una mujer, sino una niña. Esta industria borra la adultez de esas mujeres y hace que un modelo de belleza infantil sea el deseado. Quizás el ejemplo más claro está en los genitales femeninos: el porno vende una vulva sin vello, blanca y rosada, con labios simétricos y delicada; el consumidor de porno lo ve, lo disfruta y por ende lo espera en la vida real.

Desgraciadamente, así como se busca arrancar estas ideas de las mentes de las nuevas generaciones, también en redes sociales se encuentra contenido que las promueve.

Foto: Freepik

PARECER MENOR ES LO QUE VENDE

Dentro de TikTok se ha hablado de Deanna Deets, una modelo que sube contenido para adultos a OnlyFans. Lo que llama la atención es que Deanna es una mujer adulta que altera sus fotos porno para parecer apenas una adolescente. Realmente no hay nada ilegal en esto, es una mujer que vende fotos pornográficas de su propio cuerpo, pero ¿no hay algo mal en el hecho de que sus compradores se exciten al ver el rostro de una jovencita? Desgraciadamente dentro del porno este es el tipo de contenido que más vende; de hecho, algunos perfiles de TikTok han catalogado al perfil de Deanna como uno hecho para lolicons, que son personas a las que les gustan las niñas o, en su defecto, mujeres que aparentan serlo.

El perfil de Deanna en OnlyFans cuenta con millones de seguidores de todo el mundo; millones de usuarios que consumen, consientes o no de la falsedad, contenido de la imagen de una adolescente.

Otro punto importante, que va de la mano con esta problemática, es la sexualización de las niñas desde temprana edad en un mundo que trata los cuerpos femeninos como mercancía.

La moral bastante cuestionable de quienes consumen este contenido está implícita en la crítica, pero ¿dónde queda la responsabilidad de la creadora del contenido? Sí, no se está vendiendo verdadera pornografía infantil, pero estas imágenes normalizan pensar en niñas mientras sus seguidores se masturban.

No es ningún secreto que la pornografía normaliza las conductas pedófilas; basta con entrar al inicio de una página de ese tipo para encontrarnos con títulos bastante preocupantes que hacen alusión tanto a la pedofilia como al incesto.

Las mujeres, por estándares de belleza, buscan encajar en un molde que dejaron hace años (ahora las aplicaciones permiten volver a este), y los hombres prefieren a las mujeres con apariencia de niñas ¿Se está disfrazando la pedofilia de “cuestión de gustos”?

Foto: AdobeStock

PREFERENCIA POR LA APARIENCIA INFANTIL EN UN PAÍS PEDÓFILO

De acuerdo con la asociación civil Aldeas Infantiles SOS, en el periodo de 2019-2020 se documentaron 5.4 millones de casos de abuso infantil en México; además, desde noviembre del 2020 el país ocupa el primer lugar en delitos de esta índole. Y es que según un informe de la Guardia Nacional, entre enero y junio del año pasado se tienen registradas 312 denuncias ciudadanas por pornografía infantil. En el caso de la pedofilia, las denuncias fueron 262.

Y esto es sólo de México, no se está tomando en cuenta que el contenido que se sube a redes sociales llega a cualquier parte del mundo; así que, con una problemática tan alarmante como lo es la pedofilia ¿estas conductas ya dicen algo más que preferencias?

El abuso de menores cobra víctimas de los dos sexos, pero los estereotipos y todo lo que estos conllevan, impactan en mayor grado a las niñas.

UNA PERSPECTIVA DIFERENTE

Lejos de la cuestión de perspectiva, Lolita es un clásico de la literatura. Esta obra de Vladimir Nabokov cuenta la historia de una niña de doce años quien es abusada y manipulada durante años por su padrastro. Originalmente Nabokov la escribió como una crítica, pero al pasar el tiempo la novela se fue romantizando. Ya es cuestión de opinión propia si se sataniza o no a la obra, pero por su parte la editorial Anagrama cambió la portada del libro dejando atrás la imagen clásica de Lolita con los lentes de corazones rojos y la cambió por una ilustración de Henn Kim donde se da a entender la relación abusiva que retrata la historia.

El arte, al igual que las personas, se reinventa.

Anagrama

BOMBARDEO DE ESTE CONTENIDO

Así como el porno de niñas que no es porno de niñas, el mundo está lleno de imágenes, contenido, estereotipos, conductas… que hacen alusión a la cultura de la pedofilia; la responsabilidad recae en aprender a cuestionar todos estos estímulos.

Los cuerpos de las mujeres tienen estrías, vello, zonas oscuras, piel con textura y cicatrices, líneas de expresión y rasgos maduros; no tienen las características del de una niña.

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