Matthew Barney
Arte

Matthew Barney

Arte en movimiento

En portada: Escena de Cremaster 4. Foto: desingel.be 

Matthew Barney (San Francisco, California, Estados Unidos, 1967), es un artista conceptual que emplea medios audiovisuales para proyectar sus montajes creativos enfocados en aspectos sexuales y sociales; para armar sus historias se basa en algunas mitologías que se ciernen en torno a la existencia de la humanidad. Sus obras, lo ha dicho en algunas presentaciones, muestran una fuerte carga autobiográfica.

Entre las principales producciones del esbelto estadunidense destacan los videos agrupados en The Cremaster Cycle, una serie de cinco realizaciones producidas entre 1994 y 2002, acompañadas por esculturas, imágenes y sonidos creados por el artista y su equipo. La carga simbólica en sus propuestas genera en el espectador un viaje cargado de formas y colores, de escenas estrambóticas que derivan en referencias sexuales. Por ello el nombre de este ciclo de producciones audiovisuales es llamado como el principal músculo de los genitales masculinos.

Cremaster es una fina capa muscular integrada por una serie de fibras que posibilita el ascenso y descenso de los testículos, reflejo a estímulos como el miedo y la temperatura; es también el nombre elegido por Barney para identificar los videos del ciclo artístico.

CREMASTER 4

Las películas de Barney agrupadas en el ciclo Cremaster, levantaron polémica entre los espectadores y críticos de arte norteamericanos. Algunos las aclamaron, otros las rechazaron. “En Cremaster se despliega su complejo modelo ideológico con respecto a la sexualidad, los procesos naturales del cuerpo y sus implicaciones respecto de la identidad, la voluntad y el destino”, se publica en reseñas sobre el artista.

Las cinco producciones audiovisuales fueron grabadas en un orden azaroso, la primera que se produjo es la parte cuatro, en 1995; la parte número uno se realizó en 1996. Por este motivo el espectador puede ver en el orden que desee estos montajes.

Escena de Cremaster 1. Foto: arthur.io. Foto: desingel.be de fútbol

UVAS, BURBUJAS Y PROYECCIONES

Cremaster I fue grabada en video a color con el aspecto de relación 4:3, es el formato estándar utilizado por los productores. La primera escena emplea una melodía suave. Es un vals que acompaña a decenas de bailarinas que visten faldas rígidas, formadas sobre un campo de fútbol americano en el que resalta el emparrillado. Las mujeres muestran sus piernas cubiertas con medias blancas. La cámara se levanta sobre el estadio deportivo y realiza un sobrevuelo sobre las gradas; un corte directo sitúa al espectador a ras de campo, la cámara se pasea por las yardas y nuevamente se levanta para apreciar el cielo oscuro, carente de estrellas o cualquier otro reflejo. En esa negrura absoluta se aprecian únicamente dos globos zeppelín con el nombre impreso de Goodyear; los aerostáticos, señalan algunas reseñas, simbolizan a los testículos. La escena cambia para mostrar a dos mujeres blancas con un tocado plástico en la cabeza que las hace parecer un cono de nieve de vainilla; se miran entre ellas, levantan un aro empapado con jabón líquido al que soplan para formar burbujas de jabón... las burbujas se suspenden en el fondo negro para dar paso al título del video: Cremaster I.

La escena que continúa aparenta el interior de un avión níveo, con cuatro sillas en torno a una mesa con mantel blanco y sobre esta, racimos de uvas que primero aparecen en color violeta y después cambian a verde en una transición lenta. El mantel se mece con un viento que sopla suave y en una nueva transición aparecen cuatro sobrecargos sentadas, luego se levantan, van hacia la mesa y se saludan sobre las uvas verdes. Debajo de la mesa repta o escala, otra modelo vestida con una túnica blanca. Barney además es escalador, y esta afición deportiva aparecerá en diversas de sus producciones.

Esta filmación la hice cuando estaba con un amigo, mientras viajaba con una especie de tripulación disidente durante el rodaje de la obra Río Fundamento (otra producción del artista aún más ambiciosa), así que Mike Belen, Peter Streetman y yo, estábamos ayudando a la fotografía y pudimos hacer este pequeño documental sólo para calentar las cosas”, relató el autor en una de sus presentaciones.

Escena de Cremaster 1Foto: worleygig.com

Para Cremaster buscó locaciones en Irlanda, Escocia, y encontró cinco donde podría realizar transmisiones de una manera conceptual. Intentó la alianza con la cadena estatal de televisión BBC y con el Canal 4; pretendía una actuación en vivo y buscar la hibridación entre un documento en tiempo real, aprovechando producciones multimedia, efectos, cambios de iluminación y demás sensaciones para enriquecer su performance.

PRINCIPIO DE VIDEO AFICIONADO

Todo comenzó con una sola cámara en la mano, grabando mis propias actividades, y a veces un amigo llegaba y grababa lo que yo hacía; todo cambió cuando se integró un camarógrafo profesional que es Peter Streetman, director de fotografía”, cuenta Barney en una de las entrevistas difundidas por Internet. Streetman y Barney trabajan juntos desde que concluyeron la universidad al comienzo de los noventa, pero todavía pasaron algunos años antes de que hubiera algún tipo de ambición hacia una calidad cinematográfica. De una manera indirecta surgieron las primeras películas de Cremaster, “formulando un tipo de fotografía deportiva; se grabaron en una relación de aspecto cuatro por tres, con iluminación plana, con espacio animado y acción en vivo; lo que pasó después fue algo inesperado: Fuimos invitados a mostrar esas películas en el Film Forum de Nueva York y de repente estaba en un cine y se proyectaba a lo grande en la pantalla y realmente me emocionó y eso me influenció demasiado. Creo que lo que vino después fue pasar de un lenguaje que pertenecía más al cine, a un lenguaje personal, tanto en términos de cómo se iluminaron las piezas posteriores, la forma en que se desarrollaron, en describir a los actores e intérpretes que invitamos a participar, todo ello cambió mucho, también cambió mi visión del entorno como escultor”, refiere el artista conceptual.

RIVER OF FOUNDATION

En colaboración con el compositor Jonathan Bepler, Barney concibió en 2014 el River of Foundation, una especie de ópera compuesta por una serie de actos de un sólo momento, performances en vivo que no serían repetidos. “Es una ópera en tres actos, con duración de cinco horas y media, en la que se narra una historia de regeneración y renacimiento que se inspira libremente en la novela de Norman Mailer, Ancient Evenings de 1983”. En el filme de Barney se recrea la muerte y reencarnación del escritor Mailer y de un automóvil antropomorfo. “El objetivo aparente es conseguir que Mailer alcance un lugar entre los ascendentes de las Grandes Letras Americanas mientras es perseguido por el espíritu de Hemingway”, se lee en la reseña respectiva.

En la novela del escritor norteamericano, el personaje protagónico renace en el vientre de su esposa en tres ocasiones, por lo que su pareja se convierte en su madre. En cada viaje de vuelta al útero, el personaje de Mailer tiene que cruzar ríos fecales para conseguir su pureza. La obra escatológica la adapta Barley, quien además vacía toneladas de hierro fundido sobre un automóvil con forma humana.

GÉNESIS DEL ARTISTA

Matthew Barney estudió en la Universidad de Yale, de donde egresó en 1989. Ha participado en exposiciones en Venecia y en museos como el Guggenheim Museum de Nueva York, el Haus der Kuns de Múnich y el Museo de Arte Moderno de San Francisco. También obtuvo los reconocimientos de Europa 2000 de la Bienal de Venecia de 1993; el Hugo Boss Award en 1996, organizado por el Guggenheim Museum y el Goslar Kaiser Ring Award de 2007.

Parte de la obra del video-artista puede encontrarse en Internet.

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