Créditos financieros en línea
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Créditos financieros en línea

La banca tradicional contra las facilidades del Internet

La banca tradicional debería estar alerta ante la posibilidad de que las gigantes de Internet como Google o Amazon, comiencen a ofrecer créditos financieros a más de mil 700 millones de personas que no cuentan con servicios bancarios. La probabilidad de que esto ocurra es alta, debido a que el préstamo de dinero es de los pocos servicios que no se tienen (todavía) de manera digital. Así lo vislumbra el Fondo Monetario Internacional (FMI), la organización multinacional que propone a los bancos flexibilizar los requerimientos crediticios para aumentar la cartera de clientes y considerar, para el otorgamiento de préstamos económicos, el historial de navegación por la red de redes.

La propuesta de recurrir a las actividades en Internet para suministrar créditos bancarios, trae el recuerdo de la burbuja inmobiliaria incitada por la banca en 2008, cuando se dispararon los créditos para adquirir con amplias facilidades casas, automóviles y tarjetas de crédito a quienes las solicitaran, sin medir las consecuencias; después vino la crisis, la hiperinflación que dejó sin empleo a decenas de millones de personas en el mundo. A pesar de las experiencias adversas, el FMI recomienda otra vez a los sectores financieros tradicionales ampliar el abanico de posibilidades para capturar a aquellas miles de millones de personas quienes, por no tener historial crediticio, son inviables para obtener un préstamo económico.

La rigidez de la banca tradicional la exhibió en octubre del 2020 el secretario de Hacienda del gobierno federal mexicano, Arturo Herrera, quien “regañó” a la banca comercial mexicana por restringir el crédito: “En el sector financiero hay mucho que trabajar con los bancos, porque las facilidades de liquidez del Banco de México que se dieron no han sido utilizadas en su totalidad”, comenzó con su reprimenda, argumentando que “los niveles de garantías que pedían eran de 90 por ciento. Eso quiere decir que no estaban tomando ningún riesgo. Ha subido su índice de capital, de 15 a 17 por ciento, pero también es sintomático que no estén prestando”, acentuó el funcionario de la 4T.

Arturo Herrera, secretario de Hacienda del gobierno federal mexicano. Foto: El Universal

El sector aludido respondió en voz del presidente de la Asociación de Bancos de México, Luis Niño de Rivera: “La banca sí está prestando. Que las personas y las empresas decidan no tomar crédito en este momento es una señal de prudencia, tenemos que manejar toda esta crisis con mucha inteligencia y cuidado”, expresó un día después del regaño, el 22 de octubre, sin advertir lo que el FMI expresa: vendrán otras empresas disruptivas que ofrecerán créditos, desplazando a los viejos modelos financieros.

La realidad a ras de suelo fortalece la viabilidad de buscar alternativas sin tener que negociar con un gerente vestido con traje y corbata. El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados en la Comarca Lagunera, Guillermo Martínez Ávila, lamentó la carencia de apoyos desde los sectores público y privado: “El gobierno federal nos ha cerrado las puertas, matar al gremio gastronómico no es una buena señal, somos el segundo empleador después del gobierno, según el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía); se debería apoyar el financiamiento, necesitamos el apoyo de créditos flexibles”, respondió al reportero, quien preguntó acerca del respaldo de los bancos. La contestación fue también desalentadora: “Hemos tenido poca respuesta de la banca financiera. Al ser un sector muy golpeado, cuando nos piden estados de cuenta, como hemos bajado nuestras ventas, no somos factibles de créditos, por ello estamos atados de manos”.

En este contexto donde el rechazo de las instituciones tradicionales es el conflicto principal, vigoriza el nuevo esquema financiero, el fintech auspiciado por Facebook, Amazon o Google, empresas que poseen información más detallada y más fresca de los potenciales clientes.

Foto: luisajung.com

MODELOS DEL PASADO

La industria financiera está experimentando rápidos cambios tecnológicos. Los bancos tradicionales se enfrentan a la competencia de las empresas emergentes en línea, sin sucursales físicas. Las redes sociales y otras plataformas digitales se están expandiendo hacia los pagos y el crédito. El aumento en la demanda de servicios digitales provocado por COVID-19 está acelerando esta transformación. La confluencia que estamos presenciando está impulsando la innovación fintech y plantea preguntas importantes. “¿Cuáles son los aspectos transformadores de la innovación financiera reciente que pueden desarraigar las finanzas como las conocemos? ¿Qué nuevos desafíos políticos traerá la transformación de las finanzas?”, escribieron Arnoud Boot, Peter Hoffmann, Luc Laeven y Lev Ratnovski, expertos convocados por el FMI para analizar el futuro inmediato de la financiación.

La investigación del personal técnico del FMI distingue dos áreas en la innovación financiera: una de ellas es el uso de nuevas herramientas para recopilar y analizar datos sobre los clientes para determinar la solvencia; la otra es la comunicación de nuevos enfoques en las relaciones con los clientes, así como para la distribución de productos financieros.

La información de los ingresos, del tiempo de empleo, de los activos y de las deudas, es confiable, sólida, pero adversa en momentos de crisis. Por este motivo el reporte del FMI expresa que “la innovación de información más transformadora es el aumento en el uso de nuevos tipos de datos provenientes de la huella digital de las diversas actividades en línea de los clientes, principalmente para el análisis de solvencia”.

Se viven tiempos de mayor emprendimiento empresarial, de individuos con nuevas ideas de negocios distantes de las empresas establecidas; asimismo existen trabajadores informales quienes, a pesar de ser pilar de economías nacionales, carecen de datos suficientes exigidos por los bancos. “Incluso un expatriado bien pagado que se muda a los Estados Unidos puede verse atrapado en el enigma de no obtener una tarjeta de crédito por falta de historial crediticio y no tener un historial crediticio por falta de tarjetas de crédito”, paradoja vigente en las instituciones bancarias.

El historial de navegación en Internet ha demostrado ser efectivo para establecer el nivel de solvencia económica del usuario. Foto: spiegel.de

Los parámetros propuestos en este nuevo esquema de financiación en línea, serían el conocimiento sobre el tipo de navegador y el hardware que se usan para acceder a Internet, así como el historial de búsquedas y de compras en Internet. “Investigaciones recientes documentan que, una vez impulsadas por inteligencia artificial y aprendizaje automático, estas fuentes de datos alternativas a menudo son superiores a los métodos tradicionales de evaluación de crédito y pueden promover la inclusión financiera, por ejemplo, al permitir más crédito a los trabajadores informales y a los hogares y empresas en áreas rurales”, continúa el informe de Boot, Hoffmann, Laeven y Ratnovski.

NUEVOS COMPETIDORES DE LOS BANCOS

Quien escribe solicitó hace un lustro una tarjeta de crédito a HSBC. El ejecutivo tecleó en la computadora y en menos de un minuto apareció en pantalla la historia profesional iniciada hace 32 años, incluyendo datos olvidados por quien escribe, como direcciones de departamentos habitados en diversas ciudades; pero no aparecía un solo informe sobre algún compromiso financiero contraído así fuera con una tienda departamental. Por no tener deudas, fue negada la tarjeta de crédito. Con la propuesta del grupo técnico del FMI, al considerar la información que posee Internet, probablemente el reportero ya tendría el plástico entregado por Amazon, Facebook o Alibaba, y una amplia cuenta que encendería las alertas en el celular en cada fecha límite de pago.

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