Sexo en la menstruación
Sexualidad

Sexo en la menstruación

Deshacerse del tabú y abrazar el placer

Ilustración de portada: Behance / Silvia Marchetti

Cuando se habla sobre mantener relaciones sexuales durante el periodo de menstruación, la mayoría de las veces se genera un tabú: que es algo antihigiénico. Tal vez esto se deba, en parte, a las manchas de sangre que pueden quedar en las sábanas o en la piel, lo cual puede causar timidez o ansiedad y afectar el desempeño sexual. Sin embargo, resulta conveniente tomar en cuenta que se trata de un proceso natural que todas las mujeres experimentan en su edad fértil.

Es importante que cambiemos el concepto de que la menstruación es algo sucio y a ocultar”, afirma la psicóloga Laura Castro, pues la sangre que expulsa el útero no está contaminada. De hecho, las pocas bacterias que contiene son benéficas y ayudan a mantener la flora vaginal saludable.

Por otra parte, el deseo sexual de algunas mujeres desaparece con la también llamada regla, debido a las molestias causadas por los cólicos, la inflamación abdominal o el dolor en la espalda baja. Es el caso de Paulina, una de las entrevistadas que compartieron su sentir sobre el tema para este artículo. “El sexo no me ayuda con el dolor, justo este es el impedimento para tocarme o tener relaciones”, comenta la joven, cuya libido disminuye al comenzar el sangrado.

Pero la experiencia resulta distinta en cada una, pues también hay quienes sienten más ganas de tener sexo durante esos días, sobre todo por los cambios hormonales que se producen con el aumento de los estrógenos. “Me siento más receptiva y emocional. Las caricias y los besos se sienten más fuertes. Las manchas pueden ser un desastre, pero no importa.”, comparte Michelle, quien gusta de realizar esta práctica en su periodo, incluso mediante la masturbación.

El deseo sexual de algunas mujeres desaparece con la menstruación. Foto: Behance / Alina Kropachova

Respecto a lo anterior, es necesario tomar en cuenta que en algunas mujeres el deseo sexual incrementa durante la ovulación, y en otras durante su periodo. Todas las preferencias son válidas y deben respetarse. Lo importante es deshacerse de estigmas hacia la menstruación. Tal vez eliminando esos prejuicios sea posible explorar nuevas formas de placer.

Mi actual pareja no tiene problema, pero las demás se negaban, lo que causó que yo también sintiera rechazo de mí misma durante la menstruación”, confiesa Kika, quien poco a poco ha ido descubriendo que no tiene nada de malo excitarse en esos días. De hecho, tiene varias ventajas.

BENEFICIOS DEL SEXO MENSTRUAL

Los orgasmos pueden funcionar como un analgésico natural para los cólicos, porque los músculos del útero se relajan. Además, “el orgasmo es fuente importante de endorfinas, hasta el punto de que muchas mujeres alivian sus dolores menstruales masturbándose o compartiendo su orgasmo con otra persona”, indica la enfermera y sexóloga Ruth Arriero. Incluso, según algunos testimonios, alivia parcial o totalmente los dolores de cabeza causados por la menstruación.

Otro beneficio es que el periodo puede durar menos días debido a que las contracciones musculares expulsan el contenido uterino más rápido.

El placer también puede ser más intenso porque la sangre actúa como lubricante natural. Además, hay un aumento de sensibilidad que facilita la estimulación de zonas erógenas como los senos o el cuello con caricias suaves.

Foto: Behance / Alina Gross

Además, por supuesto, está el componente afectivo, pues es una experiencia que la pareja puede disfrutar si existe una buena comunicación. “Siento que me comparto más. No tendría relaciones con cualquiera mientras menstrúo, necesito estar en total confianza”, afirma Minerva, otra de las mujeres que dieron su testimonio sobre el sexo en la menstruación.

EMBARAZO NO DESEADO Y OTROS RIESGOS

Contrario a lo que se suele creer, sí existe riesgo de embarazo al tener relaciones sexuales durante el periodo. Los días de ovulación dependen de varios factores y pueden variar de un ciclo a otro, por lo que es posible que la concepción se dé al tener sexo sin protección. Las mujeres con ciclos menstruales regulares de duración promedio (de 24 a 35 días) tienen menor probabilidad de estar en días fértiles durante o justo después del periodo, mientras que aquellas con ciclos cortos o irregulares son más propensas a ser fértiles en la menstruación. También hay mujeres que sangran fuera de su periodo, por lo que es recomendable no confundir esta situación con la menstruación. Lo ideal es utilizar anticonceptivos si no se desea concebir, tomando en cuenta que los espermatozoides viven aproximadamente tres días en el útero.

Otro riesgo es el de contagiar o contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS). El peligro es el mismo que en los días sin sangrado, aunque la vagina es más propensa a las infecciones por hongos, como la clamidia, debido a los cambios hormonales que alteran la flora vaginal en el periodo. Por ello es recomendable utilizar preservativo de látex, o buscar otras formas de protección en caso de presentar alergia a dicho material, y acudir al médico en caso de ser necesario.

El sexo anal y oral durante la menstruación también son opción, aunque también existe riesgo de infección en estas prácticas, principalmente por las bacterias rectales en las heces (o restos de éstas).

Se recomienda utilizar preservativo para evitar embarazos no deseados y ETS. Foto: Archivo Siglo Nuevo

CÓMO INICIAR

Como ya se mencionó, la relaciones en la menstruación son seguras y limpias. El sexo pueden involucrar distintos tipos de fluidos y excreciones, por lo que la sangre no debe ser impedimento para practicar el coito. Algunos consejos para lograr relaciones sexuales cómodas y satisfactorias durante este periodo son:

  • Ser abierta y honesta con la pareja: preguntarse el uno al otro cómo se siente o qué opina sobre tener relaciones sexuales durante la menstruación, así como discutir motivos de incomodidad en caso de que haya alguno.

  • Utilizar tampones o copas menstruales especiales para el sexo, ya que se usan sólo durante el acto. El uso de la copa es una mejor alternativa porque se pueden reutilizar, a diferencia de los tampones.

  • Colocar una toalla sobre la cama o la superficie donde se practicará el coito para que absorba la sangre, así como contar con un paño húmedo cerca de donde se llevará a cabo el acto, para así facilitar la limpieza de la superficie que llegue a mancharse.

  • Tener relaciones sexuales en la ducha para evitar ensuciar sábanas.

  • Utilizar preservativos de barrera para evitar embarazos no deseados y contagios de ETS.

  • Probar distintas posiciones si las usuales no resultan cómodas durante el periodo.

Las relaciones en la menstruación deben juzgarse de acuerdo a la comodidad y placer de las partes involucradas, sin tabús de por medio. Por ello, aprender a conocer el cuerpo propio y el ajeno es un camino al placer que debe estar cimentado en la comunicación y en la información veraz. Eliminar prejuicios puede hacer de la sexualidad una experiencia más satisfactoria y sana.

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