Las mayores elecciones
Opinión

Las mayores elecciones

Jaque Mate

Este año se llevarán a cabo elecciones de medio sexenio. Usualmente la población no les presta mucha atención a estos comicios. Pero quizá el hecho de que serán las elecciones de mayores dimensiones en la historia, tanto en número de cargos como en electores inscritos en el padrón, pudiera cambiar esta actitud. Otra característica es que estos comicios pueden ser vistos como un referéndum sobre la Cuarta Transformación del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El sistema electoral empieza a mostrar los resultados de la unificación de las fechas electorales. Contamos ya, además, con un Instituto Nacional Electoral que tiene responsabilidad para todas las elecciones del país, incluso las estatales y municipales.

Casi 95 millones de ciudadanos tendrán derecho a votar el próximo 6 de junio. Se instalarán más de 164 mil casillas para votos federales, estatales y municipales. Todas las 32 entidades de la federación tendrán algún tipo de votación. Más de 21 mil cargos públicos se renovarán.

Una buena noticia es que los mexicanos nos hemos acostumbrado a acudir a las urnas y a que los votos se cuenten y sean respetados. La democracia es frágil, como bien lo ha demostrado el proceso electoral de Estados Unidos, que sufrió las amenazas de un Donald Trump que insistía en rechazar el resultado. En México ha sido muy común que los perdedores se nieguen a aceptar la voluntad popular, pero los mexicanos se muestran cada vez más conocedores de la normalidad democrática.

Morena, el partido de gobierno, se mantiene en primer lugar en las encuestas nacionales, en buena medida gracias a la popularidad del presidente. Las clases medias, sin embargo, cuestionan duramente al mandatario y lo consideran responsable del desplome económico y de haber tenido una mala estrategia ante la pandemia.

Muchos de los procesos electorales serán estatales o municipales, y las circunstancias en esos casos serán muy distintas. Los candidatos son siempre muy importantes. Algunos partidos que parecen estar en buena posición se equivocan al escogerlos. Esto los lleva a perder elecciones de manera sorprendente.

Morena llega a este proceso con una posición dominante y con enormes cantidades de dinero público. Además, ha tomado la decisión de escoger a la mayoría de sus candidatos por encuestas. Esto asegura que, por lo menos en un principio, los aspirantes tengan buenas posibilidades de conseguir el triunfo en las urnas.

La profundidad de la crisis económica, sin embargo, puede tener consecuencias. El electorado suele recurrir a la oposición cuando vive reveses económicos, aunque en este caso el presidente ha tenido una gran capacidad para sostener que la crisis no es su responsabilidad. El gobierno prevé que en este 2021 se registrará una recuperación, pero es difícil saber si esta alcanzará el bolsillo de los electores para el 6 de junio.

Por lo pronto, es motivo de celebración que estemos haciendo cálculos sobre lo que significa esta crisis en términos electorales. Hasta el momento, no tenemos el problema de los tiempos del viejo PRI, en que, pasara lo que pasara, el mismo partido permanecía en el poder. Hoy hay más posibilidades para elegir opciones por la vía democrática, aunque es cierto que Morena amenaza con convertirse en un partido tan hegemónico como lo fue el PRI en el pasado.

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