Mario Vargas Llosa
Literatura

Mario Vargas Llosa

Una pluma viva del Boom Latinoamericano

Ilustración de portada: Domestika / David de las Heras

Mario Vargas Llosa es actualmente el único sobreviviente de los escritores que conformaron el llamado Boom Latinoamericano. El peruano nacionalizado español tiene una amplia lista de reconocimientos como el Príncipe de Asturias en 1986, el Cervantes en 1994, el Premio Nobel en 2010 y es miembro de la Real Academia Española desde 1994.

Aunque es fácil clasificarlo como una persona que vive de lo que escribe, no siempre fue así. Como muchos otros creadores, creció con dudas y miedos, propios y de sus seres queridos, sobre su intención de vivir de las letras. Él mismo ha contado en entrevistas cómo su padre temía que se convirtiera en escritor. "Mi padre descubrió, cuando yo estaba en segundo de media, estas aficiones literarias mías, y con mucha razón se alarmó y quiso evitar que esta tendencia tan peligrosa prevaleciera. Entonces pensó que un buen remedio sería un colegio militar", pero eso no sería el final de su interés por la literatura, ni de sus encuentros y desafíos a la autoridad.

ENTRE PÁGINAS Y REVOLUCIONES

En las siguientes décadas estudiaría derecho y literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, se ligaría a conflictos con el gobierno y con otras grandes lumbreras (resalta su infame pelea con Mario Benedetti), y hasta se postularía para presidente, para que todo convergiera en recibir el premio más importante de la literatura, el Nobel.

Desde muy joven, Mario se interesó por los problemas sociales y políticos que envolvían a su natal Perú, siempre con la inquietud de adentrarse a la literatura. Lo cierto es que también lo invadían dudas sobre cómo se puede ser escritor en un país donde tan poca gente lee. "Los pobres no leen porque son ignorantes y los ricos (no leen) porque le dan poca importancia a la cultura y la literatura, y también son ignorantes", mencionó alguna vez el autor.

Foto: EFE / Ciudad de México

Fue hasta que comenzó sus estudios superiores que su pensar se vio influenciado por filósofos franceses, sobre todo por Jean Paul Sartre, y entendió que la literatura era una forma de participar en los cambios históricos de una manera efectiva, y eso era parte de revolucionarse.

En 1963 publicó su primera novela, La ciudad y los perros, sin saber lo trascendental e importante que llegaría a ser no sólo para él, sino para toda su patria, ya que colocó a Perú en el movimiento literario más importante de las siguientes décadas: el Boom Latinoamericano.

A partir de esa primera obra, el autor se ha visto involucrado en todo tipo de escándalos. El peruano es desafiante no sólo a través de su pluma, también en su actuar, no dejando que se le imponga una autoridad cuando no la cree justa o capaz. Esto lo demostró a finales de los ochenta cuando formó el Movimiento Libertad, que era un frente de oposición contra la iniciativa que hubo de nacionalizar la banca peruana. Llegó incluso a extremos en la década siguiente, cuando compitió por la presidencia peruana contra Alberto Fujimori, pero la perdió.

OBRA MÁS RECORDADA

La ciudad y los perros está influenciada por la crianza y vida del propio Vargas Llosa. Considerada como uno de los mejores clásicos del siglo XX por muchos críticos, el libro publicado en 1962 habla de las desdichas de un grupo de jóvenes educados en el Colegio Militar Leoncio Prado, al que acudió en su juventud el autor. Se dice que al momento de su publicación, la obra causó tanta controversia que se quemaron más de mil ejemplares en esa institución educativa, marcando la pauta para el revuelo que causarían todas las demás publicaciones y acciones del escritor durante su vida.

Foto: Real Academia Española

Otro de sus libros más polémicos es La tía Julia y el escribidor, que nuevamente parece basarse en experiencias personales. La novela habla de un joven que sueña con ser escritor quien, en su esfuerzo por llegar a esa profesión, participa en radionovelas, donde conoce a quien se convertirá en un amigo cercano con una pluma impecable para las radionovelas.

La obra semibiográfica se centra en que Mario, o Marito, como es llamado en la novela, queda perdidamente enamorado de su tía política Julia Urquidi, 14 años mayor que él. Aunque está divorciada, su familia no aprueba su interés amoroso.

Mario Vargas Llosa se enamoró, en efecto, de su tía política a los 18 años. Tuvo peleas familiares por ello, pero se casó con ella. La obra es un gran ejercicio en el que se mezcla de manera impecable la fantasía con la realidad.

EL LIBRO MÁS RECIENTE

A finales de 2019, se presentó el libro Tiempos recios. La más reciente obra del autor, trata de las conspiraciones internacionales y los intereses que las promovieron durante la Guerra Fría. En el compendio se toma como tema central el golpe de estado de la década de los 50 que derrocó al gobierno de Jacobo Árbenz en Guatemala, por la acusación de que se trataba de un gobierno que comenzaba a permear en el comunismo. Se elabora cómo el golpe se llevó a cabo con el apoyo de Estados Unidos, la CIA e importantes empresas como la United Fruit Company. Estos hechos políticos e históricos son tomados para formar el interesante material de lectura que tiene el sello característico del Premio Nobel del 2010.

Momento de la premiación al autor en los Premios Nobel 2010. Foto: diariofemenino.com

LEYENDA VIVIENTE

El escritor se ha convertido en un clásico antes siquiera de morir, y la razón no viene sólo en la forma de su trabajo ni de la agudeza de sus palabras. Va mucho más allá. Se trata de líneas que van en contra del status quo y dicen lo que los demás no se atreven. Es un autor sin miedo a ser desterrado o criticado por la autoridad, quien aún sin vivir ahí desde hace décadas, se convirtió en un ícono de lo que significa ser peruano. Cuando ganó el Premio Nobel, los medios de comunicación que estuvieron presentes en su partida hacia el aeropuerto para ir a Suiza a recibir el reconocimiento, hablaban de la locura de la gente que fue a despedirlo y del evidente orgullo nacional que sentían por él sus compatriotas. Esa reacción del pueblo jamás se había visto fuera de algún evento relacionado con un equipo deportivo.

Mario Vargas Llosa es un exponente orgulloso y sin miedo a las consecuencias que, a través de la literatura, reta al lenguaje, pero también bravea el pensar de la gente y la construcción de la sociedad moderna. Es el ejemplo perfecto de quien cambió, y constantemente cambia, al mundo una página a la vez.

Comentarios