Mediciones del bienestar
Salud

Mediciones del bienestar

La evaluación de la salud

Ilustración de portada: Behance / Anastasia Garmash

Hace unas semanas se dieron a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018.

Se trata de un ejercicio al que debe prestarse atención, porque es una radiografía de condiciones que afectan el bienestar de la población y situaciones a mejorar para conservarnos en buena forma.

Las siguientes líneas están enfocadas en el componente de salud del ejercicio estadístico. En él se desglosa información fresca sobre diabetes, hipertensión, colesterol y triglicéridos, consumo de alcohol y de tabaco, y la actividad física que realizan los mexicanos.

INCREMENTOS

Comenzaremos con los resultados de cuatro integrantes del síndrome metabólico (SM), esa pandemia silenciosa y potencialmente letal, que ya recorría el mundo antes que la COVID-19.

El primer resultado a destacar es el aumento de la diabetes entre la gente con al menos 20 años de edad.

Hace ocho años, el 9.2 por ciento de la población (6.4 millones de personas) había sido diagnosticada con esa enfermedad crónica. Para 2018, los mexicanos con el problema son el 10.3 por ciento (8.6 millones de individuos).

Las entidades cuyas poblaciones sufren en mayor grado este mal son Campeche (14 por ciento), Tamaulipas (12.8), Hidalgo (12.8), Ciudad de México (12.7) y Nuevo León (12.6). Abajo de ellos viene Coahuila (12.3).

En el extremo opuesto se ubican Quintana Roo (7.4 por ciento), Querétaro (7.5), Jalisco y Aguascalientes (ambas con 7.6).

Sufrir visión disminuida es la complicación más reportada por los enfermos de azúcar en el país.

Foto: Behance / Antimultivitamin studio

En 2012, en territorio nacional había 9.3 millones de personas (16.6 por ciento de la gente) con hipertensión confirmada. A esa cifra se sumó un grueso contingente. Para 2018, la tropa hipertensa suma 15.2 millones de elementos que, en términos porcentuales, representan el 18.4 por ciento de la población.

Los estados más afectados por esta afección son Campeche (26.1 por ciento de sus habitantes), Sonora (24.6), Veracruz (23.6), Chihuahua (22.6) y Coahuila (22.4). Tlaxcala (13), Quintana Roo (13.3) y Jalisco (14) se hicieron con los estimados más bajos.

Cabe mencionar que a mayor edad crece la proporción de afectados. La situación se agudiza a partir de la quinta década de vida y alcanza su cenit en el rango de edad de los 70 a los 79 años cumplidos. Son hipertensos casi 27 de cada 100 integrantes de ese grupo.

En cuanto a colesterol y triglicéridos, el primer punto a considerar es que cerca de 48 de cada 100 mexicanos que respondieron a las preguntas de la Ensanut 2018 no se habían practicado una medición de esos indicadores.

En la otra porción del pastel, que abarca más de la mitad de la población, los que sí se hicieron una prueba y salieron con niveles altos de sustancias grasas en su organismo dieron un salto hacia adelante de más de seis puntos porcentuales: el 13 por ciento de 2012 cedió el sitio al 19.5 por ciento de 2018.

MALES SEXISTAS

En el desglose por sexos se observa que las condicionantes de la salud expuestas afectan a más mujeres que a varones.

La ventaja femenina en el tema de la diabetes es corta: 11.4 por ciento de las mexicanas padecen azúcar contra 9.1 por ciento de los hombres.

Al hablar de presión arterial alta. la brecha se agranda. Ahí los varones afectados suman un 15.3 por ciento de su total mientras que las hipertensas alcanzan el 20.9 por ciento.

47 de cada 100 individuos se ejercitan menos de siete horas a la semana. Foto: Archivo Siglo Nuevo

Con respecto a las sustancias grasas, 21 de cada 100 féminas tuvieron resultados elevados en sus exámenes de laboratorio contra casi 18 de cada 100 hombres.

SALDO POSITIVO

Los renglones en los que se observan progresos son los hábitos de consumo de alcohol y tabaco.

En 2012, 25 de cada 100 personas entre 10 y 19 años cumplidos reconocieron haber tomado una copa. Para 2018, las respuestas afirmativas a esa pregunta sumaron el 21.7 por ciento en el rango de edad en cuestión.

Las demarcaciones con porcentajes más altos de niños y jóvenes que dijeron haber bebido son Puebla (30.8 por ciento del total), Colima (30.3), Ciudad de México (29.5), San Luis Potosí (29.3) y Jalisco (29.1). Las proporciones más bajas fueron para Chiapas (8.8), Campeche (11.8) y Quintana Roo (12.8).

Sin embargo, en el grupo con al menos dos décadas de vida se ha registrado un incremento considerable (prácticamente diez puntos porcentuales).

En 2012, el 53.9 por ciento de la gente que superaba la veintena ingirió bebidas embriagantes. En 2018, el indicador se situó en el 63.8 por ciento.

Los hombres superaron por amplio margen al sexo opuesto: 8 de cada 10 varones sí tomaron contra 5 de cada 10 féminas.

A propósito de la frecuencia, el sexo masculino tiene un destacado 5.7 por ciento de entrevistados que aseguraron beber a diario y un 30.2 por ciento que consume bebidas embriagantes al menos una vez por semana.

Las entidades con los porcentajes de población aficionada al alcohol más elevados fueron Chihuahua (27 por ciento), Zacatecas (25.7) y Coahuila (25.6). Al otro lado de la tabla se ubican el Estado de México (9.2), Puebla (10.6) y Chiapas (10.8).

El 5.7 por ciento de los hombres entrevistados aseguraron beber a diario. Foto: Behance / Sergio Glenes

Es en el consumo de tabaco donde se observa un resultado alentador. Primero debe mencionarse que en 2018, cinco de cada cien personas entre los 10 y los 18 años de edad aceptaron haber fumado.

En este renglón de consumo infantil y juvenil se destacan Guanajuato (9.5 por ciento de niños y jóvenes), Hidalgo y Aguascalientes (ambas con un 7.9). Los resultados más bajos se dieron en Chiapas (1.5), Oaxaca (2.1) y Campeche (2.4).

En el grupo poblacional de 20 años y más de edad se registró una mejora significativa.

En 2012, prácticamente 20 de cada 100 mexicanos fumaban; para 2018, el indicador se redujo al 11.4 por ciento.

Aguascalientes (15.3), Coahuila y Tlaxcala (14.2) conforman el podio de las entidades por porcentaje de población fumadora. Veracruz (6.3), Oaxaca (6.4) y Chiapas (6.6) se ubicaron en el extremo opuesto.

La actividad física que realizan los mexicanos es un rubro con amplio margen de mejora. 29 de cada 100 habitantes del país realizan ejercicio menos de 150 minutos (2.5 horas) a la semana.

Si a ese grupo sumamos el siguiente segmento, prácticamente 47 de cada 100 individuos se ejercitan menos de siete horas a la semana.

De nosotros depende adquirir hábitos que den vuelta a los incrementos en diabetes, hipertensión, triglicéridos, colesterol y consumo de alcohol, así como mantener la tendencia a la baja en el caso del cigarro.

No perdamos de vista que están en juego algo más que los datos de una encuesta.

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