El impacto económico de una renuncia
Finanzas

El impacto económico de una renuncia

El efecto Urzúa al dejar Secretaría de Hacienda y Crédito Público

En portada: Carlos Urzúa, ex secretario de Hacienda y Crédito Público, en conferencia de prensa matutina desde Palacio Nacional. Foto: Notimex/Guillermo Granados

El pasado martes 9 de julio, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del Gobierno de México, Carlos Manuel Urzúa Macías, renunció al cargo, argumentando discrepancias en materia económica a raíz de la toma de decisiones de política pública, por parte del presidente Andrés Manuel López, sin el suficiente sustento empírico; así como la imposición, por parte de influyentes personajes del actual gobierno, de funcionarios sin conocimiento de la Hacienda Pública.

Posterior a su renuncia, Urzúa Macías otorgó una entrevista al semanario Proceso, en la que explicó más detalladamente que entre las diferencias en materia económica con López Obrador estuvo el tema fiscal. El ahora exsecretario contemplaba una reforma fiscal que permitiera reducir la desigualdad y aumentar los ingresos públicos. Además, estuvo en desacuerdo con la cancelación del aeropuerto de Texcoco y con la construcción de la refinería en Dos Bocas en lugar de fortalecer la estructura de exploración, explotación y producción de crudo por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Adicionalmente, mencionó que el principal conflicto de interés de este gobierno recae en Alfonso Romo Garza, jefe de la oficina de la Presidencia de la República, quien personalmente nombró a los titulares del Sistema de Administración Tributaria (SAT) y de la Banca de Desarrollo (Nacional Financiera y Banco Nacional de Comercio Exterior). Finalmente, declaró que su renuncia también tuvo que ver con un diferendo con el director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al buscar incumplir con los contratos de construcción de gasoductos sin importar la suspensión temporal de importación de gas que eso significa, así como el peligro potencial para la rectificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Foto: Shutterstock

IMPACTO FINANCIERO A CORTO PLAZO

Urzúa Macías era considerado una persona de confianza para los inversionistas, ya que se le definía como uno de los mejores funcionarios del actual gobierno, sobre todo por sus capacidades técnicas y su visión de disciplina fiscal en las finanzas públicas del país. Por ello, su salida impactó negativamente al peso mexicano en el mercado de divisas, ya que ese martes 9 de julio, una vez que se dio a conocer la renuncia, el tipo de cambio peso-dólar pasó de las 18.88 unidades por dólar a los 19.33 pesos por billete verde, es decir, una depreciación de 2.38 por ciento sólo al momento de que el mercado conociera la noticia y alimentara aún más la persistente incertidumbre sobre la economía mexicana.

Unos cuantos minutos después del suceso, López Obrador nombró a Arturo Herrera Gutiérrez como nuevo Secretario de Hacienda y Crédito Público, convirtiéndose en una especie de antídoto para la incertidumbre que se había generado, ya que una vez que se dio a conocer al nuevo titular, esa misma fecha el tipo de cambio recuperó 17 centavos, cerrando el día en 19.16 pesos por dólar. Es decir, el efecto Herrera recuperó 0.89 por ciento el valor de la moneda nacional.

El impacto financiero a corto plazo de la renuncia de Carlos Manuel Urzúa pudo haber sido mayor, por ejemplo, si el presidente se hubiera demorado en hacer el nuevo nombramiento, o si hubiera optado por alguien con perfil inadecuado. Al definir al subsecretario Herrera Gutiérrez como titular, los mismos inversionistas que le dieron a Urzúa Macías su voto de confianza desde el principio del sexenio, consideraron una continuidad en la línea hacendaria, es decir, en la austeridad y el control del gasto, cuidando los programas prioritarios del presente gobierno, así como un espíritu de colaboración constructiva y complementaria entre el gobierno federal y el sector privado.

López Obrador nombra a Arturo Herrera Gutiérrez como subsecretario de Hacienda y Crédito Público. Foto: estrelladigital.com.mx

Con la posterior ratificación de Herrera en la Cámara de Diputados el pasado jueves 18 de julio, prevaleció el ánimo de un digno representante de México ante los mercados, las calificadoras, los organismos financieros y los grandes tomadores de decisiones.

IMPACTO AL MEDIANO Y LARGO PLAZO

Por otro lado, las consecuencias de la renuncia a mediano y largo plazo dependerán de la confianza que logre mantener y generar el nuevo titular, quien tiene la solidez técnica y el reconocimiento de los mercados. Sin embargo, todo esto obedecerá en gran medida a qué tanto el presidente López Obrador escuche y atienda los puntos de vista de Herrera Gutiérrez y que éste, a su vez, logre convencer al jefe del Ejecutivo de aplicar decisiones de política pública con el suficiente sustento empírico, ya que el impacto más preocupante es la posible profundización en la crisis de credibilidad de la economía mexicana y sus consecuencias sobre la Inversión Extranjera Directa (IED), principal motor de crecimiento y generador de empleos en el país.

Una primera prueba será, sin duda, la reacción del gobierno mexicano al escenario de recesión económica nacional, ya que si bien México cuenta con finanzas públicas sanas y un sistema financiero bien capitalizado, además de recursos extraordinarios en los fondos de estabilización, reservas internacionales y la línea de crédito contingente del Fondo Monetario Internacional (FMI), será necesario mantener el entorno macroeconómico, la meta de superávit primario y la estabilidad en los ingresos presupuestarios para ayudar al resto de la actividad económica a sortear las dos caídas al hilo del Producto Interno Bruto (PIB) nacional en los primeros dos trimestres de este año, las cuales definen la recesión técnica de la economía mexicana.

Gasoducto de PEMEX en Sinaloa. Foto: eju.tv

Especial atención se deberá tener en lo que resta del 2019 a la posible contracción de indicadores macroeconómicos como empleo, consumo interno, inversión, capacidad de pago de los agentes económicos y el nivel de producción, así como la posible expansión del nivel de precios, ya que su eventual aparición y persistencia llevarían a la economía mexicana a una nueva crisis económica, la cual representa una pérdida de crecimiento económico y desestabilidad financiera, con sus correspondientes efectos negativos a nivel macro y microeconómico para todos los agentes, incluyendo el gobierno mexicano.

Las diferencias entre Urzúa Macías y el presidente López Obrador en el manejo de economía mexicana tuvieron su momento de mayor tensión en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2024, sin embargo, es evidente que el principal motivo de la renuncia fue la perspectiva presidencial respecto a la manera en que se deben decidir y llevar a cabo los proyectos prioritarios.

Es muy probable que continúe la incertidumbre en temas relacionados al sector energético, en particular aquellos relacionados con Pemex y CFE, así como los tres principales proyectos de infraestructura del gobierno actual: la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya, y el sistema aeroportuario. Por ello, y sobre todo ante la actual recesión técnica en la que se encuentra la economía mexicana, será primordial que Herrera Gutiérrez sea capaz de establecer una relación constructiva con el Ejecutivo que rescate el sentido común y recupere la credibilidad que la economía mexicana necesita para su regreso a la senda del crecimiento económico.

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