Edificios para la salud
Arquitectura

Edificios para la salud

Espacios que curan

Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre ambientes saludables y prevención de enfermedades, se calcula que el 24 por ciento de la carga de morbilidad (años de vida sana perdidos) y aproximadamente el 23 por ciento de todas las defunciones (mortalidad prematura) se pueden atribuir a factores ambientales, cifra que llega al 36 por ciento de defunciones en el caso de niños de 0 a 14 años.

El entorno de un centro de salud puede influir en la recuperación del paciente. En esta línea, la biohabitabilidad de los edificios como promotores del bienestar y confort de las personas nos explica cómo un edificio “enfermo” puede comprometer el equilibrio del organismo, especialmente en quien está convaleciente.

Es necesaria una arquitectura que respete los ritmos circadianos con la iluminación, que utilice materiales saludables y que tenga en cuenta la higiene energética y todo lo que rodea al paciente y al trabajador.

CENTRO KÁLIDA

La Fundación Kálida, que promueve un modelo de asistencia psicosocial para pacientes con cáncer, fue constituida a finales del 2015 en Barcelona con el impulso de las fundaciones privadas Nous Cims y Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Kálida.

Su objetivo es crear centros situados a pocos metros de los servicios de oncología de los hospitales públicos, así como brindar espacios para acoger y acompañar a las personas que lo necesiten (incluidos sus familiares, amigos o cuidadores). En ellos encontrarán soporte práctico, emocional y social, y un ambiente agradable especialmente diseñado para sentirse acompañados, informados y comprendidos.

Interior de la Fundación Kálida Sant Pau. Fotos: Lluc Mirralles/Miralles Tagliabue EMBT

El 9 de mayo de 2019 la Fundación Kálida inauguró el centro Kálida Sant Pau, un espacio protector, amable y sin referencias en su estructura a los hospitales o a cuestiones de salud. Ofrece asistencia psicológica a pacientes con cáncer, tanto si lo padecen como si han pasado por uno, y a sus familiares.

La organización ofrece un servicio gratuito del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau ubicado en el recinto modernista, la nueva entidad financiada gracias a donaciones privadas.

El edificio fue diseñado por la arquitecta Benedetta Tagliabue y su interior por la también arquitecta Patricia Urquiola.

Salas de estar, una cocina donde tomar café o comer, sillones e incluso una terraza con jardín son algunas de las comodidades de las que dispone este nuevo centro al que pueden acceder libremente los pacientes mayores de edad, sin importar en qué hospital estén siendo tratados.

Tagliabue ha podido volcar en el diseño del edificio su propia experiencia, tras haber vivido en primera persona el proceso tumoral de su pareja Enric Miralles.

El edificio cuenta con 400 metros cuadrados, consta de dos plantas y una extensa zona ajardinada. La planta baja se define como un espacio flexible y abierto, parte del jardín que lo rodea. El programa incluye una pequeña biblioteca y una sala de usos múltiples, entre otros espacios. Es una construcción que busca el confort del usuario ofreciéndole intimidad, luz, recogimiento y protección.

El inmueble se organiza en dos niveles de 200 metros cuadrados, cada uno dentro de las alineaciones y edificabilidad definidos en el plan especial urbanístico. El acceso principal se ubica en la planta-jardín con acceso directo a la zona de oncología del nuevo hospital a través de una zona pavimentada. Esta área también permite la entrada de vehículos de bomberos en casos de emergencia. El jardín está protegido por una serie de muros, pérgolas y vegetación que permiten desarrollar las diferentes actividades del centro.

Patio de la Fundación Kálida Sant Pau. Fotos: Lluc Mirralles/Miralles Tagliabue EMBT

La escala del edificio, el tratamiento de las fachadas y diseño del jardín permiten proponer un diálogo respetuoso con el entorno excepcional en el que se ubica el recinto del Hospital de Sant Pau de Barcelona.

CENTROS MAGGIE’S

Los Centros Maggie's surgieron de la iniciativa de Maggie Keswick, una diseñadora y paisajista nacida en Escocia, quien contrajo cáncer y logró superarlo, pero en 1993 éste regreso y se convirtió en terminal. El diagnóstico le concedía tres meses de vida. No obstante, vivió 18 meses gracias al tratamiento de un hospital de Edimburgo. Su enfermedad y las condiciones de los enfermos oncológicos, le hicieron trabajar junto con su esposo Charles Jenks, escritor y paisajista, en la mejora de las condiciones del tratamiento. Creía en el poder que tenía la arquitectura para sanar. Fruto de ello fue la realización de su primer centro en Edimburgo en 1996 y de los posteriores Centros Maggie's.

Son espacios de apoyo para afectados por procesos oncólogicos, pero también auxilia a familiares y amigos del paciente. En ellos no se dan tratamientos médicos, sino que se ofrecen alternativas para reducir el estrés, apoyo psicológico, consejos de nutrición y un ambiente relajado para conocer a otras personas en las mismas circunstancias. Su servicio es gratuito y financiado con aportaciones privadas. Los centros tienen un hospital de referencia con servicios oncológicos y se suelen situar en las cercanías de éste. En la actualidad existen 22 Centros Maggie's en el mundo y ocho en proceso de construcción, ubicados sobre todo en el Reino Unido pero también en Hong Kong, Tokio y Barcelona. Se estima que cada año 230 mil personas visitan estas instalaciones.

Sesión de escritura creativa en el jardín secreto de Norman Foster en el Centro Maggie ubicado en Manchester, Reino Unido. Foto: Philip Durrant/Maggie’s Centres

Los Centros Maggie’s han sido construidos por arquitectos de prestigio. Entre ellos Norman Foster, Zaha Hadid y Frank Gehrya. Los arquitectos se eligen por el patronato de la fundación, teniendo en cuenta su curriculum, vinculación con la organización y capacidad de adaptarse al presupuesto disponible. No hay en los inmuebles una búsqueda de identidad corporativa. Se edifican al contexto del espacio en que se levantan o el país en que se construyen. Como norma general, en ellos se cuida especialmente el paisajismo, buscando que se integre con el edificio, con una tendencia a espacios abiertos.

PAISAJISMO ARQUITECTÓNICO

El termino paisaje deriva etimológicamente del francés pays (país), que refiere a una región, y del sufijo aje que le otorga acción al término. Paisajismo refiere a la acción de hacer país, al sentido de pertenencia, a la identidad de los habitantes conferida por el entorno del que provienen.

La arquitectura de paisaje es la disciplina que se encarga de resolver la habitabilidad del espacio abierto, ya sea en lo próximo al hombre o en la organización de una región, buscando equilibrar los sistemas naturales con los humanos. El arquitecto paisajista es el profesional que planifica, diseña y construye espacios abiertos con una actitud responsable, incluyente y significativa con el ambiente, la sociedad y la cultura. Son estos los elementos que se incluyen en los Centros Maggie's y el centro Kálida Sant Pau.

Los proyectos desarrollan la capacidad curativa de la arquitectura para ayudar a las comunidades y generar espacios de convivencia donde compartir emociones y experiencias. El objetivo principal es mejorar la calidad de vida de las personas que sufren una enfermedad. Armónicos, sensibles, respetuosos e inspiradores, reconfortan el alma y ayudan a entender el papel de la arquitectura en diferentes facetas que traspasan dimensiones.

Centro Maggie’s del Hospital Tuen Mun, Hong Kong, China. Foto: RLPhongkong/Wikimedia.org

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