Picasso frente a Dalí
Arte

Picasso frente a Dalí

Los sueños y las pesadillas trasladados al lienzo

La batalla en el campo del arte nos trae un enfrentamiento de proporciones épicas entre dos de los más importantes artistas del siglo XX. Ambos se encuentran enraizados en la mente de todas las personas alrededor del planeta.

Entre ellos existió una relación que más que encararlos, pudiera llegar a unirlos, incluso ambos se conocieron y coincidieron en la mutua admiración. Fueron los máximos representantes de los movimientos artísticos a los cuales pertenecieron: el cubismo y el surrealismo.

Damos paso entonces a hacer la pregunta que nos concierne para el tema de hoy: para ti ¿quién es el máximo representante del arte plástico español del siglo XX, Pablo Picasso o Salvador Dalí? Intenciones y emociones.

Pablo Ruiz Picasso nace en Málaga en 1881, y desde niño muestra una inteligencia y talento superior al promedio, debido a esto terminaría convirtiéndose en un prolífico artista que cuenta con más de dos mil obras esparcidas alrededor del planeta, además de ser partícipe de varios movimientos artísticos. Su legado se encuentra plasmado en diferentes disciplinas del arte, entre las cuales abordó el dibujo, el grabado, la ilustración, la escultura, el modelado y el diseño. Su vida artística transcurrió básicamente entre tres ciudades: París, Barcelona y Madrid. En su juventud, se centró principalmente en pintar paisajes y corridas de toros.

Formó un círculo de amigos bastante peculiar durante su estadía en París. Asiduo asistente a los barrios bohemios como Montmartré y Montparnasse, traba amistad con André Bretón (el llamado padre del surrealismo), Guillaume Apollinaire, Alfred Jarry y una de las personas que más se interesó en su obra, Gertrude Stein.

Las señoritas de Aviñón (1906-1907). Foto: Museumof Modern Art, Nueva York

Varios son los períodos en los que se divide la vida artística de este prolífico pintor, destacando la fase azul, la cual se ubica entre los años 1901 y 1904, en la que ese color dominaba la gama cromática de sus obras, y que tiene su origen en el suicidio de su íntimo amigo Carlos Casagemas, el cual lo dejó impactado, lleno de dolor y tristeza. Esta etapa se caracteriza por las influencias de Van Gogh y Gauguin.

El ROSA, AZUL Y EL CUBISMO

Por otro lado, el llamado periodo rosa ubica al artista viviendo en el barrio de Montmartré en París. Su estudio, llamado Beauvoir-Lavine, sirve de escenario para que conozca a su primer amor, Fernande Olivier, quien además de ser su compañera sentimental, también fungió como inspiración para algunas de sus obras en ese tiempo.

Después de pasar algunos años plasmando la vida de miseria de los saltimbanquis, prostitutas, pordioseros y parias, en 1906 comienza con los bocetos de la pintura con la que comienza la etapa cubista: Las Señoritas de Avignón, la cual supuso una revolución en el arte de aquellos días al carecer de “profundidad espacial” y “perspectiva”. Incluso sus allegados no alcanzaban a comprender muy bien el cuadro.

Es por esas épocas cuando conoce a George Braque, quien se interesó profundamente en su obra. Esto supuso el inicio de un movimiento llamado cubismo, en el cual se siguen los principios de Cézanne de sólo usar conos, esferas y cubos para pintar y que fue bautizado por Henry Matisse, quien al rechazar algunos cuadros de Braque usó las palabras “cubismo” y “cubista” por primera vez.

El viejo guitarrista ciego, del periodo azul de Picasso. Foto: The Art Institute of Chicago

GENIO Y FIGURA

En la esquina opuesta tenemos al hijo prodigio de Cataluña, nacido bajo el nombre de Salvador Felipe Jacinto Dalí i Doménech, en Figueras el 11 de mayo de 1904. Hijo de Salvador Dalí Cusí, abogado y notario, y de Felipa Doménech i Ferré, quien le inculcó el gusto por el arte.

La vida de quien a la postre sería el representante más emblemático del surrealismo en la artes plásticas quedó marcada desde su niñez, pues antes de su nacimiento, su hermano mayor, también llamado Salvador, murió, lo que provocó en el artista un cierto grado de trastorno de personalidad al creer que era la copia de su hermano muerto. 

Entre los 12 y 13 años, Dalí tuvo sus primeros contactos con el arte contemporáneo. Gracias a los consejos que Ramón Pichot le dio a su padre, este inscribió al chico en clases de pintura con el maestro Juan Núñez. En 1919 muere su madre, hecho que devastó al entonces adolescente. Para colmo, su padre terminó casándose con la hermana de su madre, lo cual Salvador jamás aprobó.

Aún siendo muy joven, experimentó con varias corrientes artísticas. Entre los trece y quince años pintaba influenciado por el impresionismo, después conoció el arte de Picasso, quien ya dominaba la técnica del cubismo. Luego abandona Cataluña para trasladarse a la capital, en donde se matricula en la Academia de Bellas Artes de Madrid; ahí traba amistad con el poeta granadino Federico García Lorca, además de adoptar una imagen por demás peculiar: usaba el cabello largo, una corbata de moño exageradamente grande, así como una capa que le arrastraba hasta los pies. De ahí en adelante, su presencia jamás pasaría desapercibida.

Los Placeres Iluminados, Salvador Dalí. Foto: Arifnajafov/WikiCommons

Dalí fue expulsado de la Academia; tiempo después viaja a París en donde fija residencia durante algún tiempo y se une al movimiento surrealista liderado por el poeta André Bretón, quien acabaría prohibiéndole su entrada a este grupo tras un juicio en el cual se le acusó de fascista, de exacerbar su catolicismo y de sentir una pasión enfermiza por el dinero.

OTRAS FACETAS DE DALÍ

En 1929 se enamoró de Gala y es en esa época cuando el erotismo se exacerba en su obra, como muestra: Adecuación del Deseo, Placeres Iluminados y El Gran Masturbador.

Su genio no sólo incluyó la pintura, también colaboró con el director Luis Buñuel en la creación de la cinta Un Perro Andaluz; así como con Walt Disney para una filme animado llamado Destino, que quedó inconcluso y se montó hasta 2003.

Diseñó joyería, muebles y un sinfín de objetos de uso cotidiano como el sofá de labios de Mae West y el teléfonolangosta.

Fue así como el siglo XX dio paso a dos de las mentes más brillantes, que sin duda dejaron un legado más que trascendente para la historia de la humanidad. No es casualidad que la obra de cualquiera de estos dos genios sea apreciada y exhibida en los más importantes museos del mundo y que su talento sea valorado muy por encima de quienes inventaron los movimientos artísticos a los que este par pertenecieron.

Rostro del Gran Masturbador, Salvador Dalí. Foto: Museo Nacional Reina Sofía

Es en nuestros tiempos que se nos abre la oportunidad de contar con el registro casi completo de ambos artistas, quienes se apropiaron de pedazos de tela o madera para demostrar su capacidad de crear.

La vida e historia de estos singulares personajes nos da mucha tela de donde cortar y la inclinación hacia uno u otro, nos lo da nuestro propio contexto, ya sea que tengamos sueños recurrentes u horrorosas pesadillas, nos decantaremos por alguno de ellos o tal vez por ambos.

Podemos concluir que Picasso era magia, mientras que Dalí era ilusionismo puro; Picasso significaba confrontación, Dalí se traducía en transgresión; Picasso pintaba el cuerpo humano y Dalí plasmaba la mente en un lienzo. Picasso pintaba sueños, Dalí interpretaba pesadillas.

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